NECESITAMOS UNA RENOVACION

ph. Andrea Cosentino

El federalismo musical se expande fecha a fecha y cada vez involucra a más provincias. Hoy Mendoza es trending topic en la noche porteña, y no por sus vinos o sus montañas: un puñado de muchachos con canciones y convicciones han arribado a la ciudad de Buenos Aires para mostrar otra cara de la moneda.

Luca Bocci tiene 21 años y es parte de varios proyectos en simultáneo. Nos cuenta que esta semana tiene cuatro presentaciones: el martes toca con su banda Alicia en Niceto Club, el jueves presenta “Ahora” (2017), su disco solista, en Guajira (La Plata) con Las Cosas Que Pasan y Nunca Fui a un Parque de Diversiones; y el viernes -también como solista- en el Teatro Caras y Caretas de San Telmo, con una función agotada y otra próxima a hacerlo.

Tintero Argetino: ¿Cómo coordinas los tiempos entre Alicia, tu proyecto solista y el de Simón?

Luca Bocci: Es complicado, tenes que organizarte y tener prioridades. Lo de Simon estuvo bueno porque fue re espontáneo pero fue eso nada más. También el año pasado estaba tocando en Las luces primeras. Lo bueno es que en Mendoza es todo super espontaneo y las cosas se dan así. Somos todos amigos. Hay mucha gente con multiproyectos y eso esta buenísimo.

TA: Vos, Perras on the Beach, Usted Señalemelo. Formaron una especie de trova mendocina, por así decirlo.

LB: Lo que pasa es que la movida de la que nosotros somos parte -que se está armando por sí sola- es algo que venía pasando hace rato pero que nunca había tenido un punto de quiebre. El mendocino es muy cerrado. Siempre existieron buenos artistas en Mendoza, sólo que no se difundía tanto, por así decirlo. Hoy las redes sociales te dan un montón de herramientas. Creo que nuestra generación está dando ese paso, que es muy importante para la música federal. Nosotros no somos de capital, no vivimos en capital y no vamos a vivir en capital. Mucha gente piensa que vivimos y estamos instalados en Buenos Aires, pero en realidad venimos cada tanto. Vivimos en Mendoza.

TA: Entonces la idea es quedarse allá.

LB: La idea es estar en Mendoza y venir acá cada tanto. Pero también que la gente de Buenos Aires salga de Buenos Aires y se de cuenta de que hay un país entero alrededor, con diferentes culturas y movidas. Hay bandas en todos lados. A la música yo la veo como algo global. Creo que todos los movimientos culturales se dan a una escala global, más hoy en día que la información es tan rápida, no? Somos parte de eso, de pibes de nuestra edad alrededor de todo el mundo que están haciendo algo parecido, algo que va explotando en diferentes regiones. Como La Plata, de donde salieron bocha de bandas. O Córdoba, Rosario. Siempre hay una especie de epicentro que se va moviendo. En Mendoza nunca había pasado. Es abrir el juego para que las cosas no se concentren siempre en Buenos Aires, que se abran otras capitales culturales.

TA: ¿Y vos cómo estás? Agotaste la función en Caras y Caretas y estás a pasos de agotar la segunda. Se dió todo muy rápido. ¿Te lo esperabas?

LB: Es flashero, yo creo que es como cuando vas a estudiar una carrera y te recibis; o entrenas para un partido y jugas y ganas. O sea, si vos te concentras en algo, lo conseguis. No pensaba agotar, bah, pensaba agotar una función. La gente subestima mucho al músico, cree que todo le pasa de pedo, y no, te estas rompiendo el orto toda la vida por algo, asi que tarde o temprano va a pasar. Depende de cuánto vos te esfuerces o qué tan seguro estés de lograrlo.

TA: “Ahora”, tu disco solista, no está editado en formato físico.

LB: No pero pronto lo estará. Más allá del romanticismo de editar un disco y de poder tenerlo físico, que se yo, poder dárselo a tu vieja, me parece copado poder tener el objeto de la música en la mano. Poder regalárselo a alguien, es otro mambo.

TA: Es un disco hecho de forma totalmente independiente.

LB: Sí, todo en Mendoza es independiente. Esta movida de las redes y de internet le está dando las herramientas al artista para poder ser independiente. A mí me consta que estoy agotando las entradas sin ayuda de nadie O sea, sí de amigos que me ayudan a producir, pero no hay ninguna empresa detrás poniendo fondos para hacer prensa ni publicidad de nada. Al fin y al cabo creo que es la música.

TA: ¿Cómo te llevás con los medios?

LB: Soy bastante crítico hacia la prensa, no me copa dar notas porque sí, no me copa el periodismo por periodismo. Y no es por hacerme el complicado, ni en pedo, me encanta conversar con alguien y poder generar contenido, pero el tema es desde qué punto y con qué intenciones.

Para un periodista debe ser bueno entrevistar a ciertos músicos y a otros debe ser una paja, porque algunos son unos giles, otros son más humildes, otros introvertidos, no sé. A los artistas la prensa le tiende un montón de trampas. Ahi te das cuenta de lo ignorantes que somos, la gente no entiende nada. Es muy difícil entender algo si todo el tiempo están dándote contenidos que no son certeros. Porque así generan una visión de vos que nada que ver. La gente se come el flash de que sos algo que realmente no sos. Nosotros no somos superestrellas, no somos los Backstreet Boys, no somos Justin Bieber, no somos el Pity, no somos Spinetta, no somos Fito. No somos nada de eso, somos otra cosa, una cosa nueva. Pibes como cualquiera. Los medios se tienen que encargar de mantenerlo así. La era del rockstar ya pasó de moda, ya no existe eso; las bandas que hoy llenan estadios son las bandas que los llenaban hace 20 años. Ya nadie lo hace, salvo la industria del pop masivo tipo Bruno Mars o Lali Esposito. Pero una banda de rock ya no llena, los grupos más trascendentes son, no sé, Tame Impala o bandas así. Y a nivel nacional pasa lo mismo, ya no hay superestrellas. La actitud es diferente, no te comes tanto la película.

TA: Pasó de moda el músico reventado, machista, el sexo, drogas y rock and roll.

LB: Todavía hay gente re machista en el ambiente y eso me consta. Depende de nosotros si pasa o no pasa de moda, está todo ahí todavía, hay gente que se garcha menores. Nunca sabes quién es quién. Si sos un chabon que corrompe gente y se aprovecha de su circunstancia para ser oscuro, malísimo, cuando vos con con tu mensaje podes crear cosas sarpadas y concientizar a un montón de gente. Yo creo que ese fue el error de la última generación de músicos de la Argentina, que terminaron todos siendo unos corruptos.

Las bandas que yo admiraba cuando era chico, no sé, La Bersuit, Babasónicos, El Otro Yo, que uno escuchaba y decía, qué buenas bandas, y después te enterás que son una mierda de personas. Se me cayó la imagen del músico que peleaba por la igualdad, que tenía un mensaje contestatario y revolucionario.

TA: Te cambio rotundamente de tema. Mañana tocas con Alicia en Niceto, y el jueves y viernes presentas “Ahora”, tu disco solista, en CABA y en La Plata ¿cómo te preparas?

LB: Sí, esta es la tercera o cuarta vez que tocamos acá con Alicia, que fue, es y será mi banda, mi proyecto principal. Me interesaba mas darme a conocer con esta faceta que con la del proyecto solista, porque eso fue como un capricho personal, algo para mí, que al final tomo una dimensión diferente a la que esperaba en un principio. Siento que que los proyectos tienen cargas y públicos diferentes. Antes de que todo esto pasara estaba en crisis porque no sabía qué mierda hacer; no sabía si esto o lo otro. Pero escuché buenos consejos de amigos míos “loco, hacé todo lo que puedas. Si vos creés que podés, podés.” Los chicos de Alicia también tienen otras bandas. Y así se forman multibandas de todos con todos en esto que la gente categoriza como “indie”, que para mí no significa nada concreto, porque lo podés interpretar como que es independiente, que en este caso coincide, pero tambièn tiene toda una visión estética, de lo que es, de cómo suena. Si es sólo por ser independiente cualquier cosa podría ser indie. Siento que es un poco vaga la idea. Con Alicia no hacemos indie, mi disco solista no es indie, y sin embargo todo es indie. El Mató no es indie porque está en un sello, independiente es independiente, está bien, Laptra es un sello que, prácticamente, es de ellos, pero a lo que voy es que está muy desvirtuado el concepto. Hay que deshacerse de esas etiquetas. También me da paja que escuchen mi disco y me digan “che, se parece a Spinetta, se parece a Fito Páez”. Si te pones a pensar así, todo se parece a todo. Spinetta se parece a los Beatles, y los Beatles se parecen a Bob Dylan, y así. Es una manera muy retrograda de ver la música. Ya está, loco. La onda es que la gente se empiece a dar cuenta que la movida de ahora es la movida de ahora y chau, dejar de buscarle tantas vueltas. En este momento hay mucha gente que está haciendo música, o cine, o lo que sea! Y como público estamos muy colgados, la gente sigue yendo a ver al Indio, que está todo bien, aguante, pero necesitamos una renovación, porque no quiero decir que necesitamos un cambio (agrega entre risas mientras apaga su cigarrillo).

Por Maria Emilia Hernández